¿Cómo me lo pongo?: Comunión y vestido midi


Mayo es el mes de las comuniones. Frase estampa de esta nuestra tierra. Paola tiene una comunión a finales de mayo y quiere llevar un vestido midi estampado. Tiene 27 años y busca ideas para combinarlo.

Los largos midi son muy cómodos y en general muy favorecedores si prestamos atención al conjunto de nuestro cuerpo. Ya que no todo el mundo lo puede lucir de igual modo. Si somos proporcionadas (no es una cuestión de estatura, sino de proporción), entonces podemos buscar unos mules cerrados en el empeine o unas sandalias que aten al tobillo. Pero si los tobillos no son nuestro fuerte, despéjalos usando unos zapatos de corte salón con el empeinte totalmente despejado.

Teniendo en cuenta la edad de Paola, es ideal buscar unos complementos que juvenalicen el conjunto, en lugar de echarle años. Por ejemplo, unas sandalias en terciopelo que atan al tobillo, a tono con el vestido. Un cinturón estrecho en dorado, con algún adorno en la parte delantera, subir un poco la manga como a medio brazo para darle más frescura, y un bolso pequeño tipo camera bag, también en rosa, cruzado en bandolera.

Un conjunto romático que pide unos pendientes a tono, en dorado. Y un cabello trabajado, preferiblemente suelto.

No se te ocurra: echarte años. Los años son siempre más una cuestión de actitud que de edad. Está claro que hay que saber cumplirlos, que no podemos pretender pasarnos la vida deseando parecer mayores y cuando lo somos, mutar en Spice Girl de por vida. Cumplir años con estilo, con elegancia es lo mejor que hay. Si te toca estar en los 20, aprovecha la frescura que te da esa edad. No te pases con el maquillaje, sé más natural, elige los accesorios adecuados a ti y disfruta vistiéndote.
Cutreríos. En eso sí que no hay edad. Busca siempre cosas "aparentonas". No hace falta que tengas que empeñar un ojo y un riñón. Es cuestión de remirar y ser críticas con lo que tenemos en la mano. Hay pendientes de 9€ en Zara que dan el pego bárbaramente.
Zapatos que no puedes aguantar. No te subas innecesariamente al andamio. Elige siempre los zapatos con los que te sientas segura caminando. Pisar con gracia y con garbo es el capítulo uno de la elegancia.

Lo encontrarás en: las sandalias de terciopelo son de Mango.

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